20/11/09
“Es un dolor enorme, pero no le voy a echar la culpa a nadie. Si quieren un culpable, me culpan a mí”.
Montevideo, Uruguay. El repechaje fue una serie especial para Marcelo Tulbovitz, preparador físico de la “Sele”.
Estaba en el lado tico, enfrentando a Uruguay, el país donde nació.
Al final, no pudo ser.
“Es un dolor muy grande (la eliminación). Llega hasta el fondo de los huesos. Siento dolor por un país (Costa Rica) que adoro, por todos los que se esforzaron. Queríamos ir al Mundial, pero se nos escapó”, dijo Marcelo. Él dice que no piensa lavarse las manos, luego de éste fracaso.
“Yo soy responsable (como parte del cuerpo técnico). Yo soy responsable por los cuatro partidos en que estuve. Yo no culpo a nadie. Nunca voy a culpar públicamente a un jugador (por aquello de la opción que falló Álvaro Saborío)”.
Sin embargo, Marcelo asegura que el lado positivo fue que “demostramos que sí se puede. Es increíble ir a dos grandes estadios (de visita ante Estados Unidos y Uruguay) y no perder en ninguno de los dos”.
“La afición tica pensaba que nos iban a golear (en el Centenario). Había gente que pensaba que nos iban a meter tres goles en Washington y cinco en Montevideo. Pero no fue así”.
Claro, Tulbovitz reconoce que la calificación al Mundial “no se perdió en Montevideo. Se perdió en tractos (en diferentes etapas)”. Ahora debe llegar una etapa de “análisis y reflexión”, según Marcelo, para quien es un “honor” formar parte de la Tricolor. Si le ofrecen seguir (pues su contrato ya terminó con la eliminación), lo pensaría.
Pero tiempo al tiempo. De momento, está el dolor del fracaso.
Al menos, Tulbovitz no se lava las manos. (aldia.cr)
